Hermanitas de los Desvalidos.
Hermanitas de los Desvalidos.
Hermanitas de los Desvalidos.
Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Barranquilla, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Belén, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Barranquilla, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Belén, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Belén, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Salgar, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Salgar, Hermanitas de los Desvalidos.
Sede Belén, Hermanitas de los Desvalidos.
Voluntarios, Hermanitas de los Desvalidos.
Voluntarios, Hermanitas de los Desvalidos.
Labor de las Hermanitas de los Desvalidos.

Administración de un Hogar

  1. La Superiora Local visita a menudo los empleos de las Hermanitas y éstas aprovechan para exponerles sus proyectos y deseos, asegurando la unidad, el deber fraterno, la buena marcha del hogar y el mejor servicio posible a los huéspedes.
  2. Además del informe general que la Superiora Local lleva en relación con las Hermanitas sobre su registro civil, fechas de profesión, llegada al hogar, Obediencia, fallecimiento si fuere el caso, etc., en cada hogar se diligencian varios libros:
    1. De fundación, con el relato preciso y detallado de la Historia de cada Hogar.
    2. De ingresos extraordinarios, con anotaciones exactas de donaciones, herencias, legados y datos de los respectivos Bienhechores del Hogar.
    3. De contabilidad, llevados según las exigencias oficiales y las orientaciones de la Congregación.
  3. En la medida de lo necesario se sostiene la comunicación frecuente con la Superiora Provincial y relaciones cordiales y filiales con la Superiora General a quien se le tiene informada mensualmente de la vida del Hogar tanto en lo referente a las Hermanitas como a los Huéspedes.
  4. Las Hermanitas que cambian de casa llevan consigo sus documentos personales, civiles, médicos, comunitarios.

Administración de Bienes

  1. Las Hermanitas responsables de la administración temporal, conscientes de ser depositarias de los bienes de la Congregación, están obligadas a cumplir su función con la diligencia de  un buen padre de familia (can. 1284).
  2. Las escrituras de la propiedad, títulos valores, testamentos y documentos importantes que no sean confiados al banco o a un notario, están cuidadosamente guardados por la Ecónoma General, bajo el control de la Superiora General.
  3. Cuando las Hermanitas Consejeras deban dar su consentimiento para la enajenación de los bienes, obtienen la más exacta información previa sobre la situación económica y concretamente sobre las deudas que tiene la persona jurídica de que se trata y las enajenaciones por ella realizadas con anterioridad al acto jurídico que se pretende realizar.
  4. No está permitido realizar donativos diferentes de limosnas razonables  ni prestar dinero salvo en casos excepcionales y con la autorización de la Superiora General o provincial, según el caso.
  5. La Ecónoma General debe un amplio conocimiento del estado financiero y administrativo de todos los Hogares y de las obras y fundaciones en curso. En el ejercicio de su cargo aporta una justa concepción de la pobreza y espíritu de rectitud, justicia y caridad. A ella corresponde obtener las informaciones que vienen de las Provincias, estudiar las cuestiones económicas para entregar a la aprobación del Concejo General; y presentar al control y a la firma de la Superiora General y su Concejo, el balance del año transcurrido.
  6. Quedando a salvo lo prescrito en el Art. 147 de las Constituciones y cómo se administran los bienes de la Congregación en el cumplimiento de lo preceptuado en el Art. 145, se determinan las cuantías de la administración ordinaria en la siguiente forma: Es cuantía mínima y por debajo de ella no se necesita expresa licencia para actuar, la suma de mil dólares. Es cuantía máxima para la Congregación, sin perjuicio de lo que determine la Sede Apostólica, la suma de trescientos mil dólares. Un acto jurídico de administración ordinaria, entre cuantía mínima y máxima, necesita expresa licencia de la Respectiva Superiora Mayor, a norma del derecho.
  7. Es competencia de la Superiora General con el consentimiento de su Concejo:
    1. Realizar o autorizar los contratos, deudas, enajenaciones de bienes, escrituras que han de hacerse en nombre de la Congregación y otros actos de administración extraordinaria, dentro de los límites de la competencia;
    2. Aprobar los planos de construcción de las casas y demás edificios de la congregación y las modificaciones notables de los mismos, así como los correspondientes presupuestos, dentro de los límites de su competencia.
    3. Aprobar las cuentas de la Administración General, el presupuesto general y provincial y determinar el empleo de los bienes congregacionales.
  8. La organización eficaz de la administración exige que en todas las casas y Provincias de la Congregación se lleve el mismo sistema contable, si bien para efectos civiles debemos acomodarnos a las leyes vigentes en cada nación.